jueves, 11 de agosto de 2011

Trinomio perfecto

Hay tres cosas en la vida que nunca regresan: El tiempo, las palabras y las oportunidades. Hay tres cosas que pueden destruirte: la mentira, el orgullo y la envidia.
Hay tres cosas que nunca debes perder: la esperanza, la paciencia y la honestidad.
Hay tres cosas de mayor valor: la familia, el amor y la amistad.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Monos de circo

Pasemos a hablar de los seres humanos. Hace unos días hablé de un circo en forma alegórica. Bueno, hoy les cambio el espacio. Estamos en la ciudad. Vivimos como hombres y mujeres sexuados lejos de parecer trapecistas, payasos o monos (aparentemente).
Qué curioso entonces que el hombre se comporte como un mono, estando en la ciudad.
Para un perro, aparearse con su gestora no es anormal. Siguiendo esa línea, en la ciudad no es anormal devenir aquello que se siente en situaciones paupérrimas. Si el mono o el perro se hace cargo de lo que su cuerpo genera, sería lógico que el ser humano también lo haga. En definitiva, que asuma lo que es.
Hasta ahí está perfecto. Ahora bien, entran otros factores en juego con los que no se contaba. El raciocinio, y los sentimientos y relaciones que a partir de él se rigen.
Bien. Un mono o un perro no analizará sus acciones porque no posee esa capacidad, mucho menos en función de otros perros o monos ni de como ellos se sientan; y menos aún de lo que sus acciones conlleven a corto o largo plazo. Por el contrario, el ser humano posee aquellas capacidades anteriormente nombradas. También es un ser que se rige por la moral, la ética y las buenas costumbres (o debería serlo). En el hipotético caso en que el ser humano deje de verse a sí mismo como un ser pensante y/o racional, y pase a verse como un pedazo de carne con pelos, no se reduce más que a eso. Un mono de circo. Uno de esos que te hacen reír cuando te sentás y los miras hacer monerías desde tu butaca. Pero que en el fondo sabes que no es más que un animal que al igual que muchos otros seres en este mundo, vive en función del deseo.
Así que concluida esta breve explicación, les deseo monos de circo, vida próspera. Ojalá no se sigan topando con gente como yo, que da todo y no recibe nada. Ojalá se topen con otros monitos y así aprendan a respetar y ser respetados.